Los besos que se volaron
y los abrazos partidos en mil.
Desamor y un manto
sobre tus pupilas.
No nos dejan ver el sol,
la muerte sería paz.
Es susto y es espanto
fantasmas rondando.
Ahora no siento el alma,
soy solo un cuerpo.
Con sus dolores imperfectos
y su deterioro obsoleto.
No vibro y no elevo
sin tus señales de guiños.
Y las tormentas de lejos,
amenazan con volver.
Aunque capturo tu imagen
la guardo en frecuencias.
Así poder evocarte
lo que reste del tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario